Mira que testimonio tan lindo, que mujer tan sufrida y como Dios usa su desgracias para luego transformarla en bendición, escuchalo hasta el final y te bendecira...
Desde que nació Eileen Romero, fue una niña sumamente frágil, no porque se enfermara con frecuencia, sino porque sus huesitos eran prácticamente de cristal. Ella, sufría dolorosas fracturas y la ciencia no le daba buenas noticias. Pero eso, nunc...