Mónica, en México, era presa del alcoholismo. Pero no era la única que sufría. Sus hijas pagaron los platos rotos por muchos años. Parecía que nada iba a alejarla de la botella, pero encontró el camino a la sobriedad donde menos se lo esperaba...
Cuántas canciones y poemas se han escrito a la luz de los fracasos amorosos! Susy Ostos, en Perú, simplemente se dejó llevar por el dolor. No encontró consuelo y buscó la forma de adormecerlo en un camino que parecía sin salida....