Esta no es una historia más. Es parte de mi pasado. Es recordar de dónde Dios me ha rescatado y lo que ha hecho con mi vida. Tú puedes experimentar ese poder de Dios que transforma. No importa cómo seas o hayas sido, Dios puede sanar tus heridas y limpiar tu corazón.
Melba Jiménez ha recibido en su familia, a más de más de 100 niños y niñas. Fuimos a visitarla a Costa Rica para conocer la razón por la que aceptó esta gigantesca tarea y, sobre todo, ¿cómo lo logra? a petición de Melba, bueno pues protegi...
En Los Ángeles California, en la zona conocida como Skid Road, concentra a la mayor población indigente de los Estados Unidos, no es lugar para una niña.
Saraí Flores, "Para mí lo peor de estar en Skid Road era el miedo en la noche, el frío ...